martes, 8 de diciembre de 2009

"Tu Aliento"


Melissa P.
“Tu Aliento”
Editorial: SUMA de letras.

Este es el segundo libro de la escritora Italiana que con solo 17 años publicó su primer libro “Cien cepilladas antes de dormir”.
Tu aliento es una novela no muy larga, que se divide en capitulos cortos y que tiene solo 186 páginas, 186 páginas de puro laberinto psicológico, intensa y compleja.
Sus relato avanza desgranando el entramado complejo que es el pensamiento de Melissa(protagonista que curiosamente se llama como la autora), la obseción por su novio y una extraña relación con su familia. Hurga en ellos y los expone delicadamente en este libro.
Debo decir que me encanta la forma peligrosa y rebuscada de escribir de Melissa P. y que lo recomiendo a aquellas personas que disfrutan de este tipo de lecturas que exploran sin obstáculos los sentimientos humanos.


Sinopsis: Un pasaje de ida", le pide al empleado de la agencia de viajes. Melissa es una muchacha en fuga. De la tierra que la vio nacer, de una familia cariñosa pero despiadada, de un hombre que la ha desenmascarado. De un juego imposible de ganar hacia un futuro que promete acogerla sin hacer demasiadas preguntas.





Prologo del libro:

Con una abeja en los cabellos me fui por las calles del mundo. Una abeja que zumbaba entre mis cabellos, batía convulsivamente las alas y zumbaba, zumbaba. Y yo la dejaba construir su panal en mi cabeza y todo el que me veía me decía: “tienes los cabellos que parecen miel”, sin saber que en mi cabeza había una abeja dando vueltas con su cuerpo tierno y bicolor, jugando. Y me hacia compañía, una compañía que se volvió irrenunciable, aunque no podía confiarme demasiado: a veces me picaba en la nuca para provocarme dolor. Pero mi abeja era demasiado pequeña para eso, en mí depositaba su miel, no su veneno.
Un día la abeja me susurró algo al oído, pero era un susurro demasiado débil para que pudiese oírlo. Nunca le pregunté que había querido decirme y ya es demasiado tarde; de improviso mi abeja se fue de mis cabellos y alguien la mató. La aplastó. Y en el mármol blanco puedo ver cómo brilla un líquido, una sustancia: la tomo con una espátula y lo llevo a un laboratorio para que lo analicen.
-veneno-me dice el biólogo
-veneno-repito yo
Mi abeja murió envenenada, no aplastada. Unas horas antes me había picado.

3 comentarios:

eliza dijo...

graciasss !

eliza dijo...

lo terminee de leer apenas unos dias atras vivi ese tormento en el que ella se encuentra como si fuera propio....

Cele dijo...

Eliza que bueno que hayas dsifrutado tanto con este libro. A mi me parecio muy bueno.
Besos
Cele