jueves, 5 de agosto de 2010

La llave de Sarah. Tatiana De Rosnay


“Hay recuerdos que ninguna llave puede encerrar…”



La niña fue la primera en oír cómo aporreaban la puerta, ya que su habitación era la más cercana a la entrada del apartamento. Al principio, adormilada, pensó que era su padre, que subía desde su escondrijo en la bodega.
Seguramente había olvidado las llaves, y se estaba impacientando al comprobar que nadie oía los primeros golpes, más suaves; pero después escuchó unas voces que en el silencio de la noche sonaban ásperas y brutales. No se parecían en nada a la de su padre.
—¡Policía! ¡Abran inmediatamente!
Los golpes volvieron a oírse con más fuerza, y le resonaron hasta la médula de los huesos. Su hermano pequeño, que dormía en la cama de al lado, se removió en sueños.


Sinopsis:

París, julio de 1942. Las autoridades arrestan a 13.000 judíos ante la mirada de los parisinos, que guardan silencio por miedo, indiferencia o simple interés, pues esperan ocupar las viviendas vacías.

El pequeño Michel se oculta en un armario para huir de la redada. Su hermana Sarah cierra la puerta para protegerle y se guarda la llave, pensando que va a regresar en unas horas. Sin embargo, el destino de los Starzynski es protagonizar una de las páginas más luctuosas de la historia gala. Los gendarmes confinan a los miles de detenidos durante cinco días en el Velódromo de Invierno, cerca de la Torre Eiffel, sin comida ni agua. Después envían a las familias a un campo de concentración francés, donde los separan como paso previo a su posterior traslado a Auschwitz.

París, mayo de 2002. Julia Jarmond, una periodista norteamericana afincada en Francia desde hace veinte años, recibe el encargo de preparar un reportaje con ocasión del sexagésimo aniversario de la redada. La reportera reconstruye el itinerario de los Starzynski y la lucha denodada de Sarah por salvar a su hermano, pero lo último que puede imaginar es que la investigación le conduzca hasta los Tézac, la familia de su marido.

La epopeya de la niña judía será un ejemplo a seguir para Julia y para quienes han vivido marcados por el peso de la culpa. La llave de Sarah abre, entre otras cosas, la puerta de la redención.

"La llave de Sarah ha vendido más de 3.000.000 ejemplares en el mundo..."


El estilo de Tatiana es sencillo y ligero, sutil (en el sentido de que no es morbosa). Sin embargo, la historia no es sencilla, impacta y emociona desde el primer capitulo, desde los ojos de Sarah, pasando por los de Julia hasta llegar al final.

El libro esta narrado por dos personas en dos tiempos distintos: Sarah en Paris, Julio 1942; y Julia Paris, Mayo del 2002. En un capitulo nos encontramos en 1942 y en el siguiente en 2002.

Qué sentí yo al leerla, al descubrir los secretos, el miedos, la muerte… Por momentos ansiedad (quería saber qué es lo que le iba a suceder a Sarah o a Julia), por momentos tristeza (y en más de una ocasión se me escapó una lágrima) y por momentos bronca, impotencia.

Esta no es una historia real y a la vez si lo es. No existe concretamente Sarah, pero muchos niños, mujeres y hombre fueron Sarah, vivieron y sufrieron lo mismo que Sarah. Esto sucedió y siempre se debe recordar. Recordar para no olvidar, para no olvidar que ningún ser humano puede creerse con el derecho de hacer semejante crueldad. Todos somos diferentes, y a la vez todos somos iguales.

Esta increíble historia es un testimonio que relata una conmovedora historia. Una de las cuales jamás olvidaré.

En cuanto al final, esta frase de Lacan (1981) resume el sentido, el significado del libro: "La historia no es el pasado. La historia es el pasado en el presente. Que el sujeto reviva, rememore, en el sentido intuitivo de la palabra, los acontecimientos formadores de su existencia, no es en sí lo más importante. Lo que cuenta es lo que reconstruye de ellos... Se trata, entonces, menos de recordar que de rescribir la historia"


Papá-dijo-, ¿cuánto tiempo vamos a quedarnos aquí?
-no lo sé, tesoro.
-¿por qué estamos aquí?
La chica se llevó la mano a la estrella amarilla cosida en la parte delantera de su blusa.
-es por esto, ¿verdad? –pregunto-. Todos llevan una.
Su padre esbozó una sonrisa triste, patética.
-Sí -contesto-. Es por eso.

Su autora: Tatiana de Rosnay nació en Parí­s y tiene raí­ces inglesas, francesas y rusas. Criada en un entorno multicultural, vivió en Estados Unidos durante su infancia y se licenció en la University of East Anglia (Norwich, Inglaterra). Es autora de nueve novelas y de diversos guiones. También escribe en la revista Elle y es crí­tica literaria de Psychologies. La llave de Sarah es la primera novela que ha escrito en inglés, su lengua materna. Actualmente vive en Parí­s, está casada y tiene dos hijos.

1 comentario:

Mell dijo...

Me atrapó esa sinopsis, la portada es un poco significativa,, y el secreto de los Tézac!
Esta a la venta en Argentina? porque no lo encuentro u.u